El filósofo se refirió a la derrota del mandatario boliviano para modificar la constitución y así ser nuevamente elegido.
Entre otras cosas indicó que: Su partido sigue siendo el más fuerte, pero ahora su candidato para las próximas presidenciales no será una elección sino un sustituto, una opción de segunda, sospechosa de marionetazgo y pasible de perder por ello. Lo mismo que le pasó a Cristina Fernández en la Argentina, sin ir más lejos.
El artículo, publicado en el diario El País, se encuentra aquí: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/02/24/actualidad/1456312836_185356.html



