El giro de House of Cards

Hace un tiempo comenté lo interesante de la serie norteamericana House of Cards ya que mostraba -en una forma cruda y directa- que las personas que acceden a los niveles más altos de poder suelen ser los psicópatas. Así lo fue durante las dos primeras temporadas, pero la tercera enfoca un ángulo diferente.

NOTA: El artículo contiene algunos “spoilers”.

Hay que estar atentos con este tipo de mensajes porque pueden pasar desapercibidos. House of Cards mostró una imagen en las dos primeras temporadas en donde Francis Underwood era un personaje siniestro dispuesto a todo con tal de acumular poder, pero en la tercera en donde él llega a la presidencia, el protagonista absorbe una personalidad que se ve rebalsada por los complejos problemas que debe solucionar el presidente de Estados Unidos, llevando al espectador por el camino de “pucha, es difícil ser presidente, lo que hace lo debe hacer porque no le queda otra”. En definitiva, lo que intenta es dejarle en la cabeza a la gente es que “un presidente” (cualquiera sea) norteamericano a veces tiene que tomar decisiones desagradables pero que son las mejores en su momento.

Esa idea queda en el inconsciente del espectador y se puede activar cuando uno intenta justificar que el presidente Obama bombardeó tal o cual lugar sabiendo que era la mejor opción a pesar de no ser agradable y que él también sufre al elegir esa opción.

Pero no son los únicos cambios en esta tercera temporada. Francis ahora casi no le habla a la cámara, situación esencial en la serie ya que era una de sus particularidades: exhibir la verdadera cara del protagonista ante el público con su honestidad bestial. Y, como si fuera poco parece tener sentimientos tras algunos acontecimientos (en algunas escenas que no vienen al caso).

Como párrafo aparte está el personaje del presidente ruso, que lo muestran como una bestia desaforada producto de venir de una cueva de cavernícolas (como muchos consideran a Rusia) y de haber pertenecido a la KGB.

Recién sobre el final de la temporada parece volver a su camino original. Veremos qué sucede más adelante. Pero atención con estos giros ya que sabemos bien –y de esto se trata esta sección- que también desde la ficción se puede alterar la opinión pública, y un claro ejemplo de todo lo comentado en este artículo se puede ver en el video que preparó Barack Obama para el “día de los inocentes” en donde se dirige a la cámara como si fuera Francis Underwood (http://www.infobae.com/2015/04/03/1719884-video-la-increible-imitacion-barack-obama-frank-underwood)

¿Se logra entender esa metamorfosis del psicópata inaceptable hacia el presidente aceptable que hace lo que tiene que hacer?

Una respuesta a “El giro de House of Cards

  1. Noté exactamente lo mismo.Escuché a la guionista de la serie en charla con entrevistadora de TN,(estuvo o está en Baires,no se)en la que contó que Obama “mira” la serie siempre y que ésta tiene treinta y pico!! de asesores.No quiso decir ni A sobre cómo continuará.

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