El chico kirchnerista

Hace unos días un menor de 11 años habló ante la cámara durante el homenaje a Néstor Kirchner y generó una polémica a escala nacional.

NdA: Es importante que vean el video antes de seguir con el texto.

Casey Wander, un chico de 11 años hijo de padre británico y madre argentina “ultra K”, sorprendió por su manera fanática y decidida de expresarse sobre las bondades de la era kirchnerista en Argentina. Se refirió a hechos positivos durante el gobierno y anunció que será presidente peronista-kirchnerista cuando sea grande.

Por supuesto, del lado de la oposición no tardaron en decir que le dejen de lavar el cerebro al pobre niño y del lado del oficialismo que se trataba de la propia reflexión del chico y que la inclusión de los jóvenes en la política era otro de los logros de los K.

Analicemos por un segundo la situación, aún orientándolo a otras localizaciones similares como en países en donde hay gente a favor o en contra del separatismo, en donde hay conflictos como el Israel-Palestina, etc.

¿Qué sabe un chico a los 11 años? Supongamos que este chico sea un niño prodigio y en sus cortos 11 años de vida ya haya leído cientos de textos sobre política y economía. Es posible que conozca, en el mejor de los casos, fundamentos teóricos sobre el tema. Pero el conocimiento no es nada si no se utiliza para la reflexión, análisis, debate y desarrollo de ideas.

Ahora, seamos optimistas y supongamos que el niño es “de cristal”. Supongamos que el chico ya ha analizado en reiteradas oportunidades todo el conocimiento adquirido. Ya pasó por si es mejor el comunismo que el capitalismo, si se puede evitar la corporatocracia, lo que significa mantener la soberanía de un país, etc.

Puede tener una excelente capacidad para adquirir conocimiento y para analizarlo, pero no tiene algo y es imposible que lo pueda poseer: el chico no tiene experiencia. No pasó por tiempos de crisis, tiempos beneficiosos, milicos en el poder, revoluciones, órdenes de Washington cayendo hacia el sur, discriminación por ser extranjero, discriminación por ser argentino, cruzar una frontera, conseguir el primer trabajo, vivir en un país desarrollista, vivir en un país importador, capacitarse para ser profesional. El chico no tiene experiencia. Y la política y economía se logran entender a través de los años con la experiencia, además del conocimiento y de la capacidad para unir todos los puntos. Incluso todas los anuncios que menciona en el video fueron fruto del discurso (sea de los padres, de escuchar a la presidenta o de quien fuera), no de su experiencia.

Puede llegar a ser un chico con una determinada conciencia social elevada para su edad, pero no de toda la política y su accionar. Aún siendo niño puede llegar a comprender que es beneficioso una ley de fertilización asistida, pero dudo que tenga la capacidad suficiente para afirmar que el peronismo (por citar un caso) es lo mejor que pueda llegar a pasarle a toa la humanidad.

El chico probablemente sea un simple repetidor, como la mayoría de ellos. A esa edad nos peleamos con amigos porque decimos que “tal banda es la única decente y las demás son horribles”, o porque “mi equipo ganó tantos campeonatos y el tuyo se fue a la B”.

De chicos repetimos el fanatismo por el peronismo o radicalismo, ser hincha de River o de Boca, ser fanáticos de AC/DC o de los Rolling Stones, Pero con el tiempo cambia la situación, pues aprendés que en realidad “los Rolling no suenan mal tampoco”, que los hinchas de Boca “son tan hinchas de su club como yo del mío”, que Perón también se mandaba cagadas y que el radicalismo nunca supo gobernar. Incluso comprendemos que no tiene sentido odiar a todos los británicos por lo sucedido en Malvinas, o a todos los norteamericanos por vivir en un país imperialista. El conocimiento, análisis y experiencia nos enseña en la vida que no existen los blancos y negros, sino toda una escala de grises en la que convivimos dentro de una sociedad.

El problema no es el chico sino los padres. Como habrán notado en este blog, siempre pregoné para que las personas de palabra autorizada les enseñen a los chicos a pensar y meditar pos sí mismos, a mostrarles todo el abanico de caminos y no a seguir uno ciegamente. Incluso que desafíen a la autoridad, pero que la cuestionen.

Un chico debe crecer con disciplina y respeto pero con todas las oportunidades a la vista. Y que el camino que él escoja provenga de su propia capacidad de reflexión y no de un cassette insertado por padres, maestros, curas o políticos.

El final de esta historia tiene dos caminos posibles. El primero es el que la mayoría vive: el irá creciendo y se irá dando cuenta (tomará conciencia) que en el mundo hay grises y que no todo es como se lo habían planteado. El segundo final es un poco más trágico: el cassette que te pusieron cuando eras chico se retroalimenta con el paso de los años cargándose de odios y rencores, generando fanatismo y muchas veces hasta fundamentalismo. Nunca sale nada positivo de ese segundo final.

Una respuesta a “El chico kirchnerista

  1. Esto es el estupidismo patriarcal llevado a la politica, una etiqueta pre natal como el tipo de religion o el equipo de futbol que “elegiste” para siempre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s