Hacernos cargo

Aunque parezca mentira, a menudo suelo encontrarme con gente que desconoce -o quiere desconocer- una ley tan simple como la de Causa y Efecto. Los seres humanos no somos perfectos y es normal que nos equivoquemos. La exploración de nuevos caminos, el intento por sorprendernos, el conocimiento adquirido, el constante aprendizaje y la evolución de nuestra conciencia nos lleva a cometer algunos errores y a evitar otros tantos. Pero más allá del grado y seriedad del error existe un principio que resulta esencial para poder identificar al mismo y en todo caso compensarlo o al menos ser consciente de él: saber que para cada causa hay una consecuencia.

Andrés Calamaro decía en una de sus canciones algo así como “no cometas el crimen varón si no vas a cumplir la condena”, y de eso se trata. Si yo pienso ejecutar una acción, debo ser absolutamente consciente que conllevará una reacción.

¿Cuál es el problema de no asumirse como el creador de esa elección? Que por lo general paga las consecuencias otra persona. Es decir, se traspasa la culpabilidad a otro, hecho que podemos ver cotidianamente. Por ejemplo, aquella pareja que tiene un hijo no deseado. El hombre desaparece de la casa, no quiere saber nada con formar una familia. La mujer por ser muy joven es ayudada por su madre, transformándola en abuela-madre. Y el chico nace sin posibilidades de desarrollarse en un contexto de contención y amor. ¿Quién paga los platos rotos? El principal ser que deberá cumplir la “condena” será el chico y luego la abuela-madre, que verá interrumpida su vida de tercera edad para volver a criar a un niño. El padre y la madre -a la que le cuesta más desentenderse del tema-, posiblemente hayan cometido un error al no haber evaluado el grado de consecuencia que llevaría su acto, pero es peor aún no haber tomado conciencia de ello, porque estamos perdiendo una posibilidad magnífica de alimentarla.

Repito: no estoy hablando de “medir las consecuencias” -que no está mal-, porque por más que lo hagamos siempre seremos susceptibles de cometer errores, tampoco me refiero a azotarse como fanático religioso como forma de castigo, pero sí sería interesante meditar sobre ese efecto y asumirlo.

Si observamos con atención, tampoco me estoy refiriendo al sentimiento de culpa, que puede estar alimentada erróneamente con prejuicios que vienen desde la infancia, complejo de inferioridad, vergüenza, etcétera. En psicología se hablan de teorías de la culpa como “una forma de castigarse a sí mismo” o como “ayuda para iniciar la reparación al daño que hemos hecho”. Incluso algunos estudios indican que son ambos y en ese orden. Pero la culpa es algo posterior al “hacerse cargo” de lo sucedido. Después, lo que haga cada persona, es otro tema.

Quizá sea una especie de ley heredada del universo que nos indica “atención, que para cuando escribas un 1, atrás se generará un -1″ y forma parte del equilibrio natural del todo.

2 Respuestas a “Hacernos cargo

  1. Es tu tema bastante sencillo. En primer lugar yo diría “asumir Responsabilidad” en vez de “hacerse cargo”. Asumir Responsabilidad y/o hacerse cargo llevan implícito el tener que responder por el daño causado. Al hacerlo, evitas que el acto hostil cometido, te regrese el flujo. Que sufras el efecto a causa de lo hecho. La conocida regla de
    “No le hagas a otro lo que no te gustaría que otros te hagana tí”, advierte claramente sobre las consecuencias de violar esta regla.
    En caso de duda uno se pregunta…”Esto que voy a hacer ¿es malo para mi?, y si es malo para mí tambien es malo para otro. . Entonces uno sabe y se ab stiene de realizar actos dañinos contra otros porque si los realiza, la regla de causa y efectol, inexorablemente se cumple.- Quien daña a otro en forma calculada y voluntaria , mas tarde o mas temprano, atrae flujos dañinos en su contra. Esto es ética, y funciona haya o no leyes escritas que lo prescriban porque la ética es un valor innato de los seres humanos. Toda la violencia, la corrupción, los vicios, la pedofilia, las drogas, y toda aberración, son el resultado de violaciones éticas..- El no hacerse cargo – no asumir responsabilidad reparando el daño causado, opera en contra de uno é impide la felicidad y la paz de la conciencia.-

  2. es difícil hacerse cargo, pero no imposible!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s