La búsqueda de la verdad en un sistema programado

La gran mayoría de los seres humanos percibimos, en líneas generales, que existe algo más allá de lo estrictamente físico, de las máquinas y estructuras perfectas que funcionan en estas visibles y acostumbradas tres dimensiones. Algunos creen en el bien y el mal, en dioses, en el poder del universo, en otras dimensiones, en seres pura y exclusivamente hechos de energía y en ángeles y demonios. Lo cierto es que todos creen en algo, tarde o temprano. Pero esa creencia por lo general se alimenta del aprendizaje que obtenemos a través del tiempo y llega de la mano de religiones, dogmas, predicadores, gurúes, monjes, maestros o simples conferencistas. Iniciamos el recorrido hacia la verdad casi instintivamente y lo hacemos solos. Incluso nos pueden obligar a ir a una iglesia desde temprana edad pero quizá sea recién 10 años después cuando comenzamos a preguntarnos sobre esa creencia y a indagar más sobre el asunto. El disparador inicial suele venir desde un fuego interior. Aún cuando pensamos que fue una determinada persona quien nos hizo pensar en el más allá, ya existía interiormente ese fuego con sus primeras llamas.

Ya sabiendo el inicio de los cuestionamientos, es en el camino en donde vamos a fallar como los seres humanos que somos. Mi abuelo me decía que el cuerpo, de poder elegir, siempre tendía a la “vagancia”. Si yo tenía posibilidades de seguir durmiendo en vez de levantarme temprano con el frío y trabajar o estudiar, el cuerpo me pedía que siguiera durmiendo. Si tenía que optar entre una buena merienda o salir a hacer ejercicio, el cuerpo me pedía la merienda. Elegir la otra opción era la más difícil, el camino con más vallas. La mente también trabaja de una forma similar. Si estamos viendo televisión y tenemos que ir a completar un formulario complejo, estudiar o hacer cuentas, preferimos “quedarnos un ratito más”.

El hombre con el paso del tiempo se ha transformado en un autómata al que simplemente “le arrojan” las cosas y las procesa. “No tengo tiempo para pensar, tan solo pasámelo que lo hago”. Cuanto más automático, más fácil es y menos esfuerzo implica. Nos hemos acostumbrado a lo digerido para optimizar recursos y facilitarnos este complejo camino de la vida. Es por eso que preferimos simplemente prender la televisión un rato a la medianoche y escuchar lo que tiene un pastor para decir que transitar por el largo recorrido en la búsqueda de la verdad, en el aprendizaje de quién soy, qué me rodea y qué hay más allá.

No veo mal tener guías, siempre y cuando nos tomemos el trabajo de analizar primero lo que nos dicen, sentirlo realmente y siempre poseer la verdadera fortaleza como para decir “no estoy de acuerdo” o “no lo veo así”. Si podemos contar con la suficiente libertad como para decirle a nuestro guía “creo que Ud. está equivocado”, podemos seguir adelante. Y, por supuesto, resulta aún más rico el escuchar, ver y leer a cuantas más personas podamos.

Pero además del problema que se nos plantea cuando optamos por seguir al pie de la letra a una sola persona, doctrina o institución, está en el propio mensaje de quien intenta iluminarnos que suele caer constantemente en un terrible error. Todo el tiempo surgen mensajes como “amá a tu vecino”, “honrá a tus padres”, “sonreí”, “sé esto o aquello”. Comienza a funcionar una especie de lavado de cerebro para que salgas de esa conferencia pensando “tengo que sonreír, tengo que sonreír”. ¿Y qué pasa si no tengo ganas de reír? ¿Qué sucede si realmente no tengo ganas de amar mi vecino? Las acciones y sentimientos no se pueden forzar. No puedo salir a amar a todo el mundo simplemente porque alguien me lo dice. Para eso debo sentirlo, y sólo cuando lo sienta habré encontrado el estado puro de mi ser en forma transparente, dejando realmente inexistente a cualquier otra emoción o sentimiento como angustia, odio, resentimiento. Pero no puedo obligarme a sentirlo y mucho menos pueden obligarme a sentirlo.

Una vez más caemos en el mismo error. “No tengo tiempo de meditar, así que decime lo que tengo que hacer y lo haré. ¿Tengo que salir de acá con una sonrisa? De acuerdo”. ¿Qué ganamos con eso? ¿Qué hemos aprendido con eso? ¿Cómo evolucionamos con eso?

El cuerpo humanos es una máquina maravillosa pero, si dejamos que tanto nuestro cuerpo, mente y alma funcionen como un sistema operativo programado sencillamente para ejecutar comandos que nos arrojan, le perdimos el sentido a todo. La búsqueda de la verdad será en vano mientras estemos en modo autómata.

Para el final, dejo dos reflexiones interesantes. Una es la respuesta de Gurdjieff a “cómo llegar a ser cristiano, en la que encontré una asociación interesante para este artículo:

Ante todo, es necesario comprender que un Cristiano no es un hombre que se dice Cristiano o que otros llaman Cristiano. Un Cristiano es un hombre que vive de acuerdo a los preceptos de Cristo. Tal cual somos no podemos ser Cristianos. Para ser Cristianos debemos ser capaces de «hacer». No podemos «hacer»; con nosotros todo «sucede». Cristo dice: «Amad a vuestros enemigos», pero ¿cómo amar a nuestros enemigos si ni siquiera podemos amar a nuestros amigos? Algunas veces «se ama», y algunas veces «no se ama». Tal como somos ni siquiera podemos aun realmente desear ser Cristianos porque, nuevamente, algunas veces «se desea» y otras veces «no se desea». Un hombre no puede desear por mucho tiempo esta sola y misma cosa, porque de repente, en vez de desear ser Cristiano, se acuerda de una alfombra muy hermosa, pero muy cara, que vio en una tienda. Y en vez de desear ser Cristiano comienza a pensar en cómo comprar esa alfombra, olvidándose de todo lo que concierne al Cristianismo. O si algún otro no cree que él sea un Cristiano maravilloso, estará dispuesto a comérselo vivo o a asarlo en una hoguera. Para ser Cristiano hay que «ser». Ser significa: ser el amo de sí mismo. Si un hombre no es su propio amo, no tiene nada y no puede tener nada. Y no puede ser un Cristiano. Es simplemente una máquina, un autómata.

Y por último dos reflexiones de Krishnamurti:

La virtud está libre de autoridad

¿Puede la mente estar libre de la autoridad, lo cual implica que está libre de temor y, por lo tanto, ya no es susceptible de seguir a nadie? En tal caso, ello pone fin a la imitación, que es algo mecánico. Al fin y al cabo, la virtud, la ética, no son una repetición de lo bueno. En el momento en que la virtud se torna mecánica, deja de ser virtud. La virtud es algo que debe existir de instante en instante, como la humildad. La humildad no puede ser cultivada, y una mente que carece de humildad es incapaz de aprender. De modo que la virtud está libre de autoridad. La moralidad social no es moralidad en absoluto; es inmoral porque admite la competencia, la codicia, la ambición; por lo tanto, la sociedad alienta la inmoralidad. La virtud es algo que trasciende la moralidad. Sin virtud no hay orden, y el orden no es tal conforme a un patrón, a una fórmula. La mente que sigue una fórmula disciplinándose para alcanzar la virtud, origina para sí misma problemas de inmoralidad.

Una autoridad externa -aparte de la autoridad de la ley-que la mente proyecta como Dios, como moral, etc., se torna destructiva cuando esa mente está buscando comprender qué es la verdadera virtud. Cada uno de nosotros tiene su propia autoridad, como experiencia, como conocimiento, y trata de seguirla. Existe esta constante repetición, esta imitación que todos conocemos. La autoridad psicológica -no la autoridad de la ley. La autoridad del policía que cuida el orden-que cada uno tiene, se vuelve destructiva de la virtud, dado que la virtud es algo viviente, en movimiento. Tal como no podemos cultivar la humildad ni podemos cultivar el amor, así tampoco la virtud puede ser cultivada; y en ello hay una gran belleza. La virtud jamás es mecánica, y sin virtud no hay base para el claro pensar.

La vieja mente se halla atada por la autoridad

El problema es, entonces, el siguiente: ¿Es posible para la mente que ha sido tan condicionada -educada en innumerables sectas, religiones, y en toda clase de supersticiones y temores-, romper consigo misma y, de tal modo, dar origen a una mente nueva? […]. La vieja mente es, en esencia, la mente que se halla atada por la autoridad. No estoy usando la palabra autoridad en el sentido legalista; entiendo por esa palabra la autoridad como tradición, conocimiento, experiencia, la autoridad como el medio de encontrar la seguridad y permanecer en esa seguridad, externa e internamente; después de todo, eso es lo que la mente está buscando siempre: un lugar donde pueda sentirse segura, donde no se la perturbe. Tal autoridad puede ser la autoridad de una idea autoimpuesta o la así llamada idea religiosa de Dios, la cual no tiene realidad alguna para la persona religiosa. Una idea no es un hecho, es una ficción. La idea de Dios es una ficción; ustedes pueden creer en ella, pero sigue siendo una ficción. Para encontrar a Dios uno debe destruir por completo la ficción, porque la vieja mente es la mente temerosa, ambiciosa, la que tiene miedo de la muerte, del vivir y de la relación; consciente o inconscientemente, está siempre buscando permanencia, seguridad.

9 Respuestas a “La búsqueda de la verdad en un sistema programado

  1. Respecto al tema, solo recuerdo palabras intimidantes de mis profesores de lo que Dios representaba para las personas, de los castigos atroces en llamas perennes para los desobedientes pero aun asi mi percepcion de Dios y de Jesuscristo cuando yo era una nina no era lo que ellos dibujaban con sus palabras, JESUCRISTO fue la imagen de un ser digno de respeto y ejemplo, jamas tuve miedo de EL. hoy Dios es AMOR, Y EL AMOR vive dentro de nosotros, y el que tiene AMOR tiene a DIOS, y el que tiene amor no siete envidia, ni odio, su energia transmite , amor . SI NOS PERMITIMOS SENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS ESE SENTIMIENTO NOS INVADIRA…ESE ES DIOS/

  2. A partir de considerar que las partes del hombre son: CUERPO, MENTE Y ESPIRITU, y que el cuerpo está compuesto de materia organizada de cierta manera por la naturaleza, y que la mente es algo diferente al cerebro (que es materia, parte del cuerpo) . La mente se compone de “registros de imagen mental de todas las experiencias (buenas y malas) que el ser ha tenido a lo largo del tiempo de su existencia” y el espíritu es alma, soplo vital, esencia o como sea que se llame según creencias. A su vez la mente se divide en dos partes: Una es la mente analítica, la mente que esta consciente, que se dá cuenta, que piensa, observa la información, la recuerda y resuelve problemas. Está alerta y no se equivoca. La mente consciente en oposición a la mente inconsciente. o mente reactiva. Esa parte que simplemente reacciona sin análisis. No está bajo el control volitivo del individuo. Ejerce fuerza y poder de mando sobre su conciencia , propósitos, pensamientos, cuerpo y acciones. Incluye una serie de computaciones aberradas, desconocidas e indeseadas que tienen un efecto sobre el individuo y los que lo rodean., etc.- Esta parte de la mente es la responsable de todo el sufrimiento humano, los fracasos, las enfermedades, y la violencia en todas sus formas y mucho más. El estado de la mente reactiva varía de una persona a la otra, dependiendo de la experiencia de cada uno, unas estarán más dañadas que otras, y mucho mas que en este espacio sería muy extenso comentar. El nivel de aberración de los individuos depende del estado de la mente reactiva y como las aberraciones son contagiosas, los males pueden llegar a formar epidemia. Todo el dolor, los vicios, crímenes, enfermedades y ruinas sociales, la confusión y la incompetencia son la consecuencia del estado de
    la mente del hombre. Algo así como cordura y demencia en oposición.- Todos los actos inteligentes, buenos y decentes, que nunca causan daño y que expresan generosidad y grandeza, son producidos por seres humanos cuya mente analítica prevalece sobre los que son causados por la mente reactiva. Las invalidaciones, descalificaciones, burlas, críticas, la opresión, el crimen, los abortos y demás asesinatos, los vicios, la corrupción, las adiciones, toda maldad y todo el sufrimiento humano en una sociedad, el individuo, su familia y sus relaciones, son causados por la mente reactiva. Pero no es algo irreversible. Si se puede hacer algo y restaurar la cordura de una sociedad. Pero es otro tema.- Disculpen la extensión.-

  3. @Lucía, yo creo que hay algo más, … mucho más en realidad

  4. @Lucas, me gustó. A mi jucio hay mucho para debatir y ordenar, pero me gustó…

  5. Estimada Marta: Estoy absolutamente de acuerdo contigo. Hay algo más. Vivimos en una época que algunos toman como verdad cualquier cosa en lo que dos o tres, o un grupo, se pongan de “acuerdo”. Así sea una mentira puede ser entronizada como una verdad de ciencia exacta. Por medio de la “libre interpretación” hasta los dicionarios deberían corregir sus definiciones. Solo a los jueces les está permitido que por vía de “interpretación libre”, digan lo que dice la ley y según eso dicten sentencias., que en algunos casos pueden ser admirables por su sabiduría pero en otros, resuta una penosa injusticia. En lo personal e íntimo, todos sabemos que algo es cierto no porque otro lo dice sino porque uno mismo lo puede experimentar. Como seres espirituales, claro que sí percibimos que “que hay algo más” . Ese ” algo más” es difícil que pueda ser clarificado en un debate, sin importar el nivel de conocimientos, equilibrio emocional, ética y cordura de las partes que debatan. Si muchos se ponen de acuerdo que un gato negro es “yeta”, para ese grupo esa será la verdad relativa a ese grupo. Lo cierto es que yo creo que todos los seres humanos son básicamente buenos y cuando algunos tienen conductas dañinas, este comportamiento es dictado por esa parte dañina de su mente reactiva. Es decir esa parte donde estan archivados todo el sufrimiento que se le ha causado a ese ser humano aún desde el momento de la concepción. Ej. en los intentos de aborto y que luego el aborto no se concretó. El dolor, según descubrimientos científicos; se archiva a nivel celular. Específicamente el recuerdo que tienes de esas palabras “intimidantes ” de tus profesores a las que aludes, no tengas duda que estan en esa parte escondida y secreta – para muchos desconocida – de la mente reactiva. Ahí está eso con todo su contenido emocional negativo que seguramente te ha hecho sentirse mal. ero es otro tema. Retomo tu idea: “Hay algo más..”. Esto para mí también es una convicción personal de lo cual no tengo dudas. Pego a continuación el fragmento de una lectura que creo te gustará y de algún modo, se relaciona con tu pensamiento referido a “creo que hay algo más”. ———->
    “Ninguna cultura en la historia del mundo, excepto las que son totalmente depravadas y moribundas, ha dejado de afirmar la existencia de un Ser Supremo. Es una observación empírica que los hombres sin una fe fuerte y duradera en un ser Supremo son menos capaces, menos éticos y menos valiosos para sí mismos y para la sociedad.
    Un gobierno que desea corromper a su pueblo hasta el punto en que acepte los actos más pérfidos y viles, lo primero que elimina es el concepto de Dios. Y después de eso, destruye la familia con el Amor Libre, a los intelectuales con idioteces impuestas por la policía, y así reduce a toda la población a un estado algo inferior al de los perros. Un hombre sin una fe perdurable, según la mera observación, es más objeto que hombre. La ciencia moderna, al producir armas para la aniquilación de hombres, mujeres y niños al por mayor, ha encallado con fuerza en el escollo del ateísmo. La ciencia moderna ha llegado hasta el punto de sostener que el Hombre proviene tan solo del barro y la arcilla, le ha negado siquiera un asomo de alma y así no solo no ha resuelto ninguno de los problemas de las humanidades, sino que se ha hecho cómplice de un gobierno ateo, totalitario que solo pretende anegar y esclavizar a todos los hombres y extinguir todo vestigio de decencia en el pecho de cada ser humano.
    Estos dos caminos que han conducido al alejamiento de la afirmación de la existencia de un Ser Supremo (ciencia moderna y totalitarismo) están ambos llevando al hombre a un estado de ser similar al de las máquinas , en donde el ideal ha pasado a ser un montón de músculo, grasiento y sudoroso, o un mecánico mugriento que atiende un chirriante monstruo de acero. Hay un alejamiento de las artes, las humanidades y la decencia, hasta que estas son como estrellas diminutas que brillan al otro lado de un gran vacío negro. “El abandono de la admisión de un Ser Supremo como una realidad, intrínseca de la vida de un Hombre, hace de la prostitución la conducta ideal de la mujer, de la perfidia y la traición el nivel ético más elevado alcanzable por el hombre, y de la destrucción total por medio de la traición, las bombas y las armas de fuego la meta más elevada que una cultura puede alcanzar ” Por lo tanto, no hay mucho que discutir sobre la realidad de un Ser Supremo, puesto que uno ve, en la falta de aceptación de esa realidad, un sendero asqueroso y repugnante que desciende hacia las profundidades más perversas. (Fragmentos del libro “ La Ciencia de la Supervivencia “, escrito por el educador, humanista y filósofo L.Ronald Hubbard – (1911-1986).————-
    Cordialmente, para tí.- Lucía

  6. Martha decís:

    hoy Dios es AMOR, Y EL AMOR vive dentro de nosotros, y el que tiene AMOR tiene a DIOS, y el que tiene amor no siete envidia, ni odio, su energia transmite , amor . SI NOS PERMITIMOS SENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS ESE SENTIMIENTO NOS INVADIRA…ESE ES DIOS/

    Lo que decís no difiere mucho de lo que dicen millones de personas y miles de sectas, religiones, y agrupaciones de cualquier tipo.
    La realidad es que ninguna de éstas puede explicar claramente qué es AMOR y qué es DIOS. Apenas bosquejan lo que ellos entienden que es. Ni siquiera dentro de un mismo grupo entienden igual estos términos.
    Nos acostumbramos a usarlos con tal soltura que ya no sabemos que significan. Confundimos cualquier sentimiento “agradable” (subjetivamente) e intenso, con el amor. Es así que amamos a nuestro equipo de futbol (“… es una pasión…” dicen), amamos a nuestro cantante favorito, y también amamos a nuestros hijos (aunque solemos hacerles daño con nuestra inconciencia), amamos la naturaleza, amamos hacer deporte, … etc. Cada uno entiende algo distinto respecto a lo que es amar… y realmente ninguno estamos ni cerca de entender y menos aún de practicar el amor verdadero.
    Tu frase:

    SI NOS PERMITIMOS SENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS ESE SENTIMIENTO NOS INVADIRA…ESE ES DIOS

    ¿qué significa? ¿Acaso creés posible que las personas puedan a voluntad decidir algo y simplemente hacerlo? … mmmm … lamento discrepar, la realidad nos da indicios de todo lo contrario. El común denominador de todas las personas es que vivimos en un estado de letargo, inconcientes, sin voluntad, y engañados con la idea de que poseemos estas virtudes. Creemos que podemos “hacer” y las cosas sencillamente nos ocurren …
    Quizá sea hora de que dejemos a un lado fórmulas y recetas, que aceptemos que tenemos poco control sobre lo que hacemos, pensamos y decimos. Este es el primer paso para salir de este sueño (casi diría pesadilla) en el que estamos…

  7. Lucía, decís

    Lo cierto es que yo creo que todos los seres humanos son básicamente buenos y cuando algunos tienen conductas dañinas, este comportamiento es dictado por esa parte dañina de su mente reactiva

    ¿Qué te hace pensar esto? Pienso que la teoría de la “mente reactiva” que exponés apenas puede sostenerse. ¿qué forma y fortalece la “mente reactiva”? ¿Las experiencias de las personas acaso? Si es así esta teoría debe explicar por qué personas sometidas a circunstancias similares desarrollan conductas totalmente distintas, y en ocaciones, completamente opuestas. ¿No será que hay “algo más”? En este tipo de análisis (y comento esto con el mayor de los respetos, espero que no se me entienda mal) veo una intensión (seguramente buena) de reducir un problema, de simplificarlo para hacerlo más fácil de controlar, de entender. El resultado: una teoría que a mi parecer apenas roza la verdad subyasente.
    Imaginemos una balanza. De un lado haciendo peso “la verdad”. Del otro vacío. Debemos nivelar la balanza con “verdad” descubierta por nosotros mismos. Ahora está claro que, o bien podemos pasar toda una vida (o varias) buscando la verdad para nivelar esta balanza como corresponde, o acortar el camino cercenando “la verdad” quitándole todos esos pedazos que no me gustan, no entiendo, se oponen a una buena teoría que tengo, etc… El resultado de los dos caminos es una balanza balanceada pero la primera llena de “pesada verdad”, y la segunda tan liviana como una pluma con apenas algún vestigio de aquella verdad buscada.
    No creo posible abordar la búsqueda de la verdad sin antes desandar todo el mal camino recorrido. Propongo revisar todas y cada una de las cosas que pensamos y sentimos, buscar sus orígenes, … quizá descubramos que ni siquiera son ideas nuestras y que las adoptamos por imitación, imposición, comodidad, o algún otro mal motivo.
    A mi juicio no resultará nada útil en última instancia reducir cualquier problema que tratemos de entender a un (como dice Lucas, el autor de este post) “riverboquismo”…

  8. Estimada msante:
    La comunicación es intercambio de ideas entre dos o mas terminales, verdad?. Me alegra estar en comunicación contigo y no te preocupes. Respeto tu derecho a opinar segun tus propios puntos de vista. Estarás de acuerdo que en el rol de la posición de “opinadores ” cada uno lo hace según sea el nivel de conocimientos y la categoría de los datos que cada uno maneje. El conocimiento se nutre de información y nuestro criterío se formará conforme la clase de datos que cada uno maneje. Una persona que tiene mucha información falsa, datos falsos; seguramente va a estar llena de dudas y confusión. Si se tienen datos valiosos, los verdaderos, esos que sirven para que, aplicados a situaciones reales que se den en la vida, esos datos ayudan a resolver lo que uno quiere resolver. Es decir los aplica y funcionan. Y si funcionan entonces eran verdaderos. Si no funcionan, eran alsos o erróneos. Esto es la diferencia con lo que solo es opiniòn. Ademas se da el caso que en ocasiones, además de tener información errónea , influyen creencias , suposiciones y conjeturas, y la emoción y los prejuicios. Entonces uno puedo estar medio mareado de confusión. Para conocer la verdad y comprender algo, cuando de una lectura o comunicación se trata, donde el medio usado es la palabra; puede ocurrir que se desconoce el significado de las palabras empleadas en el texto o en el mensaje. Incluso a personas naturalmente inteligentes les puede ocurrir esto. Por ejemplo la quimica tiene una cierta nomenclatura especializada y quien no conozca esa nomenclatura no podría entender nada en una conferencia para personas que practican la química.-
    La existencia de la mente reactiva es un hecho científico , no es opinión. Las reacciones emocionales (miedo, enojo, apatía, etc.) resultantes de una simple lectura, o el hecho de que ciertas películas hagan llorar; esa manifestación es una prueba de la existencia de la mente reactiva, reaccionando. No se trata de una creencia sino de una realidad como lo es la declaración de “el fuego quema”. Eso lo podemos comprobar simplemente tocando con el dedo una estufa prendida. Según estudios científicos, las grabaciones de todas las experiencias se producen a nivel celular. Esas grabaciones están intactas y con toda la carga emocional del momento cuando un incidente ocurrió. Respeto tu interés.-

  9. Lucía, interesante debate se a suscitado. Primero quiero ac lararte algo trivial para el debate mismo, pero vital para mí: soy varón.
    Hecha esta pequeña salvedad seguimos adelante. Vos decís:

    Estarás de acuerdo que en el rol de la posición de “opinadores ” cada uno lo hace según sea el nivel de conocimientos y la categoría de los datos que cada uno maneje. El conocimiento se nutre de información y nuestro criterío se formará conforme la clase de datos que cada uno maneje. Una persona que tiene mucha información falsa, datos falsos; seguramente va a estar llena de dudas y confusión. Si se tienen datos valiosos, los verdaderos, esos que sirven para que, aplicados a situaciones reales que se den en la vida, esos datos ayudan a resolver lo que uno quiere resolver. Es decir los aplica y funcionan. Y si funcionan entonces eran verdaderos. Si no funcionan, eran alsos o erróneos.

    No puedo estar más en desacuerdo. En primer lugar la ciencia está hecha a fuerza de “opiniones que ganan por mayoría de votos”. Así que en esencia un científico o un zapatero remendón son casi lo mismo. En realidad cada vez me inclino más a pensar que en líneas generales es menos confiable el científico, al menos el científico ortodoxo que se niega a reevaluar las bases sobre las que fundamentó sus estudios.
    En segundo lugar el conocimiento no se nutre de información, no al menos de “sólo información”. No hay verdadero conocimiento sin comprención, y no hay posibilidad de comprensión sin interés en la objetividad del conocimiento. Veo a cada momento personas rodeadas de información valiosa que no prestan atención a la misma, o la desechan porque desafía su “cabal entendimiento de la realidad”. Muchas de estas personas son científicos. Los datos valiosos sólo son valiosos para quién sabe entenderlos y ubicarlos en contexto. No está claro con lo que querés decir en cuanto a aplicar datos a situaciones reales, pero suponiendo que hablás de aplicar el conocimiento a la resolución de problemas te cuento que mucho conocimiento falso resuelve problemas a diario. Por ejemplo cientos de fórmulas no reflejan la realidad (no al menos en su totalidad) porque es muy compleja y representan una versión hiperparcializada de la misma, y aún así resultan útiles dentro de cierto contexto real. Si funciona, no garantiza que sea verdadero. De hecho es muy posible que funcione sólo dentro de ciertos límites.
    Por otro lado la existencia de la mente reactiva es un hecho científico sólo para un grupo de personas que adhieren a esta teoría. No parece conveniente anclarse de esta manera a una simple teoría que no tiene más valor que otras anteriores. A mi entender resultará mucho más beneficioso nutrir nuestras propias ideas de esta teoría y todas las que podamos. No es cuestión de que a la primera que encuentro que me queda como anillo al dedo o me simpatiza detengo el tren, y empiezo a analizar todo lo que me rodea a la luz de esta “nueva verdad”…
    Te saludo. Aún queda sin responder las preguntas del comentario anterior….

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